¡Qué orgullo de Selección y qué orgullo de comunidad tenemos!
Un grupo de valientes se plantó en Banken Aarhus y demostró cómo vibra una afición campeona del mundo. Gracias infinitas a todos los que fuisteis a sufrir la prórroga, a gritar el golazo de Ferran, a empujar al equipo y a dejaros la garganta hasta el último segundo. Sin vuestra energía en Aarhus, este título mundial no sabría igual. Gracias por traer toda la pasión, el color y el calor de España a Dinamarca.
¡Ya podemos decir bien alto que somos bicampeones!