De monas y conejillos

Lunes de Pascua. La tradición en muchos lugares del mediterráneo español -Valencia, Cataluña y partes de Murcia- manda que el padrino o madrina le regale una mona de Pascua a su ahijado.  ¿Una mona? ¿pero no era un conejito?

La palabra “mona” ligada a la Pascua no tiene nada que ver con la mamífera cuadrumana sino que proviene de la palabra de origen árabe “munna”, que significa donar o regalar. En la España árabe, los moriscos entregaban a sus señores un presente con motivo de la fiesta del Eid-el-Fitr, una vez acabado el Ramadán, que consistía en una ofrenda de huevos y fruta, y que se compartía en familia. Con el tiempo, la tradición derivó en el regalo de masa circular de pan azucarado con huevos duros que los padrinos daban a sus ahijados de entre dos y doce años también en un día señalado, el Domingo de Pascua. Ese día, el niño iba a buscar la mona a casa de su padrino ataviado con la muda de los domingos y el dulce, que contenía tantos huevos como años tenía el niño, se compartía con la familia el lunes de Pascua, el día de la mona.

Con el tiempo, el dulce de la mona fue adquiriendo ingredientes, gustos y formas nuevas. El mayor cambio se produjo entrado el siglo XIX en Cataluña, cuando los maestros pasteleros sustituyeron el huevo de gallina por el chocolate, mientras que en Valencia se conservó el huevo duro hasta bastante más tarde.  Cataluña sentía verdadera devoción por el chocolate tomado a la taza, sobretodo Barcelona, que desde el siglo XVIII contaba con una influyente industria chocolatera. Del huevo de chocolate se pasó a las figuritas decorativas de chocolate y, de ahí, a todo tipo de creaciones en chocolate que son las que se consumen actualmente el lunes de Pascua en Cataluña.  Las creaciones en chocolate de Escribà, Natcha, SantCroi o ChocolatFactory, por nombrar algunas, nos deja la vista -y el bolsillo- estupefactos pero si os decantáis por la tradicional mona de las abuelas, aquí podéis consultar una apetitosa receta.

¿Y qué pasa con los conejitos de Pascua? Eso es parte de otra historia…

Beatriz Papaseit
28 marzo 2021